Violencia se expande por Sonora

Sonora

Violencia se expande por Sonora

La violencia golpea con un mazo a la entidad; ya no sólo es el sur, sino ahora también gran parte del norte, donde la autoridad federal y estatal se muestra incapaz de frenar la barbarie.

Por: Miguel Escobar y Pedro Sánchez

La violencia en el estado de Sonora ha tenido un aumento exponencial en los últimos años; de acuerdo con datos del Observatorio Sonora por la Seguridad, el número de carpetas de investigación abiertas por delitos como homicidio y extorsión incrementaron hasta en un 233 por ciento durante 2020. 

De acuerdo con dicha organización, estos delitos encabezaron la lista en el estado en 2020, el primero con un incremento, en comparación con 2019, de un 17 por ciento, con más de mil 500 carpetas de investigación. 

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) reveló que en Sonora se cometieron mil 362 homicidios intencionales durante 2020, es decir, una persona era asesinada cada seis horas. 

La cifra anual fue la más alta en toda la historia del estado y un revés para la estrategia de seguridad del gobierno de México, el estatal y los municipales. Los números son más crudos cuando se comparan con el 2015, año en el que inició el sexenio de Claudia Pavlovich y donde solo hubieron 613 crímenes de este tipo, la mitad de los registrados el año pasado.

Sonora tiene en Cajeme a la séptima ciudad con más homicidios de 2020, con 414, entidad que lleva años con altos números de estos delitos. Sin embargo, destaca el incremento dado en los municipios al centro y al norte del estado, pues Hermosillo, con 277, Guaymas, con 144, Caborca, con 128, y Nogales, con 115, completan la lista de las localidades más violentas del estado.

Llama la atención el caso de Caborca, municipio donde se triplicaron los homicidios dolosos en un año, el mayor incremento en todo el estado, pasando de 32 homicidios en 2019 a 128 en 2020.

Santiago Roel Rodriguez, director nacional y fundador del Semáforo Delictivo, recuerda que durante su colaboración en materia de seguridad para el gobierno de Guillermo Padrés lograban bajar varios delitos, pero el homicidio siempre fue al alza. Esto lo atribuye a que es un estado disputado por los cárteles del narco.

“Sonora siempre ha tenido una disputa territorial por parte de las mafias del narcotráfico. Cabe recordar que entre el 80 y 90 por ciento de los homicidios son por narcotráfico y en Sonora se dan con mayor intensidad en Nogales y ahora tenemos complicada la zona de Empalme y Guaymas, además de Cajeme”.

Semáforo Delictivo Sonora.

Indica que en Sonora existen grupos de narcotraficantes que venden al mercado local, pero los más grandes son los de exportación. Por ello, describe que Cabora durante años ha sido un foco rojo en el estado, Nogales uno intermitente y Cajeme perdió la tranquilidad que él recuerda que tenía mientras laboró con el gobierno estatal.

Este 2021 no pinta para ser un año con menos sangre en Sonora, pues según con cifras del SESNSP, durante el primer mes se han reportado 163 muertes violentas. Todas se han registrado en 16 municipios, pero, a diferencia de los años pasados, uno de cada diez de ellos está ubicado en el centro y norte.

Por otro lado, delitos que afectan principalmente a la mujer como feminicidio, acoso sexual, violación, hostigamiento sexual y violencia de género, llegaron en los dos últimos años a tener hasta cinco veces más denuncias que en 2017 y los primeros 11 meses del 2018 mientras los relacionados con la extorsión tuvieron un aumento del 233 por ciento; un número alto de carpetas de investigación en comparación con otros estados y la tendencia a la baja de este delito a nivel nacional, se vio a la alza.  

Manuel Emilio Hoyos, director del Observatorio Sonora por la Seguridad, en entrevista con Valor aseguró que el problema latente de la violencia en el estado es a causa de la crisis de las instituciones y la impunidad que se vive en el país. 

“La inseguridad ha sido una de las preocupaciones más constantes en los últimos años de los mexicanos; más allá de los problemas económicos y políticos, a la gente le preocupa estar segura y vivir sin miedo”.

El director del organismo también destacó que Sonora tiene cada vez más problemas por zonas y municipios que representa el 74.8 por ciento de los homicidios; en específico, Cajeme, Guaymas, Hermosillo y Caborca. 

Por su parte, Santiago Roel se dice incrédulo ante el repunte de robos a casa habitación registrado en Sonora durante 2020, pues fue un año donde este delito bajó 33 por ciento a nivel nacional y creció 38 por ciento en el estado. 

Aunque recalca que la violencia familiar aumentó en todo el estado, a Roel le llama la atención que en un año hubo 52 por ciento más de denuncias de este tipo en Sonora, pues lo considera un “estado que venía trabajando bien este tema”. Y es que la entidad registró 5 mil 450 agresiones de este tipo durante 2020, mil 863 más que en 2019.

La militarización disfrazada de Guardia Nacional 

Desde la llegada de la Guardia Nacional a Sonora, los crímenes y la violencia en el estado no han parado e, incluso, hay una tendencia a la alza que no se ha podido frenar con los seis cuarteles distribuidos por el estado. 

En Sonora, el número de elementos de esta institución asciende a más de 2 mil 600  quienes están desplegados en distintos puntos claves de la violencia como son Guaymas, Hermosillo, Cajeme, Nogales, Bavispe y Pitiquito. 

Desde el primero de julio de 2019, fecha en la que llegó la Guardia Nacional a Sonora, hasta el primer mes del año, los homicidios han tenido un incremento de un 67 por ciento. En otras palabras, en Sonora fueron asesinadas cinco personas al día a pesar de los más de 2 mil 600 elementos activos que están en el estado. 

Al respecto, Manuel Emilio Hoyos mencionó que la Guardia Nacional no será nunca suficiente y que la militarización latente que se vive en el estado con estos elementos nunca traerá paz, pero sí más conflictos. 

Necesitamos más policías de investigación, la Guardia Nacional no es suficiente y nunca será la solución para resolver los problemas de violencia que tenemos en el país y en el estado, se debe crear una policía de investigación inteligente y que nuestras instituciones fortalezcan la justicia.”

Asimismo, añadió que “La Guardia Nacional es una institución que a pesar de ser creada bajo el ámbito civil, se ha militarizado y esto generará más problemas en zonas del estado que están en constante conflicto.”

Sobre la Guardia Nacional, Santiago Roel opina que no es suficiente para acabar con la violencia y que la clave para abatirla es legalizar las drogas que se venden en el mercado negro mexicano.

“Siempre lo dijimos, la Guardia Nacional no va a resolver nada, lo que resolverá esto es quitarle el mercado a las mafias y la única manera es regulando las drogas”, aunque advierte que si Estados Unidos no legaliza dichos productos, la violencia se concentrará en ciudades fronterizas como Nogales, San Luis Río Colorado y Agua Prieta, pero no en todo el territorio como ahora. 

La seguridad debe ser más que una promesa de campaña

Uno de los candidatos para la gubernatura de Sonora es Alfonso Durazo, el exsecretario de Seguridad Ciudadana, quien en sus discursos de campaña para su gobierno promete a los sonorenses una mayor seguridad. 

Al respecto, Manuel Emilio Hoyos comentó que los candidatos para el estado muchas veces se inventan cosas para ganar, pero realmente no sirven sus promesas de campaña al momento de gobernar. 

“Los que aspiran a gobernar Sonora tienen que tener un diagnóstico real; incluso hay varios puntos que deben de tratarse en la agenda de cada uno de ellos para que realmente conozcan la problemática que existe en el tema.”

Asimismo, el director del Observatorio dijo que uno de los puntos que se deben establecer son el pacto por la seguridad y el apoyo a las madres buscadoras; de acuerdo con el experto, el primero hará que la seguridad se cumpla y el segundo generará empatía con la población del estado. 

“Los seis candidatos que aspiran a ganar tienen que tener claro que se debe dejar de pensar que es un juego de policías y ladrones; esto solamente trae consigo conflictos y más delitos, se debe construir un pacto por la seguridad, que es algo que proponemos en el Observatorio desde 2014, para construir seguridad ciudadana.”.

“Por otro lado, el tema que debe estar en su agenda es la desaparición forzada; este tema afecta mucho en el estado y se puede generar empatía con las madres buscadoras que hacen un trabajo extraordinario que ni siquiera las mismas autoridades estatales se atreven a realizar. ”, aseguró el representante del Observatorio. 

Siembran el terror

Durante último puente, el norte del estado sufrió una ola de violencia que tuvo de

todo: enfrentamientos armados, ejecuciones e incendios en gasolineras, producto, de acuerdo con reportes, del enfrentamiento entre dos cárteles: el de Sinaloa y el de Caborca, liderado por Rafael Caro Quintero.

En Imuris un grupo de hombres armados asesinó al propietario de un restaurante que circulaba en su camioneta; poco después incendiaron las bombas de una estación de gasolina en las afueras del lugar.

Poco después fue reportado el robo de al menos cuatro camiones pertenecientes a una compañía de viajes, abandonando dos de ellos en la carretera y desapareciendo el resto. Al día siguiente, en Magdalena de Kino, la violencia llegó.

Habitantes publicaron en redes sociales videos donde se escuchan largas ráfagas de armas de alto poder durante los diferentes enfrentamientos de los dos grupos que disputan las rutas de trasiego. En uno de ellos logra verse un vehículo de carga con hombres fuertemente armados circulando por las calles de Magadalena sin que autoridad alguna les haga frente.

Luego de los impactantes hechos, las autoridades estatales y federales desplegaron varios operativos sin resultados conocidos.

Lee también

Comentarios

Commentarios