La charla con Ricardo Bours Castelo, ayer en su casa: “ahora sí, vamos con MC por la gubernatura”

Opinión

La charla con Ricardo Bours Castelo, ayer en su casa: “ahora sí, vamos con MC por la gubernatura”

Rumbos

Columna de Mario Rivas Cortesía

He seguido la huella de su peregrinaje por el estado de Sonora. De sus encuentros con grupos de activistas, de políticos con gran experiencia. Y su conectividad con jóvenes emprendedores. Y he dicho, en cada momento, que lo está haciendo bien. Y me he preguntado que hará ahora, cuando la vida lo sitúa en una coyuntura frente a la cual debe tomar decisiones.

No nos habíamos visto desde que fui invitado por él a su programa digital. Fue en su casa, como siempre.

Pues sí, no nos habíamos visto hasta ayer, cuando estuve en su casa de Ciudad Obregón, atendiendo la invitación.

–Mañana voy a México— me dijo, súbitamente. Percibí en su mirada un intrínseco deseo de que le preguntara algo que seguramente él confía en que el columnista quiere formular el interrogante durante tantos meses contenido.

Y solté la pregunta:

–¿Ahora sí, Ricardo? ¿Ya?

–¡Ya!— soltó, sonriente.

–¿Amarrada, totalmente?

–Totalmente.

Algunos columnistas de Sonora lo veíamos venir. De hecho, los titubeos de MARÍA DOLORES DEL RÍO, me llevaron a creer que “este arroz ya se coció”. Aquí mismo lo comenté con usted no hace mucho. A DANTE DELGADO le convenía.

Y así lo expliqué en su momento ante mis dos que tres lectores. Esta vez, supe que la invitación a tomar café con quesadillas de harina de trigo, tendría un resultado satisfactorio. Más de seis meses de pandemia y ayuno político, habrían de tener un buen fin.

Y ahora estaba allí, conversando con RICARDO BOURS CASTELO, en la placidez del salón de visitas de su casa.

–Voy a México mañana y de allá traeré buenas noticias- volvió a decir.

Durante dos horas completitas, platicamos de todos los temas. Evocamos, igualmente, a los amigos queridos. A los que se fueron y a los que aún están acá pero distantes.

Me leyó parte de la carta póstuma que el hijo de CÉSAR GÁNDARA CAMOU, le escribió a su padre. Hermosas palabras, no exentas de cierto resentimiento político, quizás no del todo justo.

En algún momento, abordamos el tema de la encuesta en la que los apellidos Gándara, Bours, Pavlovich y alguno que se me escapa, aparecen como los más conocidos de Sonora.

Inevitable la pregunta: “¿Definitivamente tú no irías en alianza con nadie?

–No.

–¿Ni con Ernesto Gándara?

–Ni con él.

–¿Por qué?

–Porque yo me la jugué con él y quedamos en que la siguiente él se la jugaría conmigo.

–¿Él personalmente te lo dijo?

–Así fue. Y varios de sus colaboradores me prometieron lo mismo, cada quien por su lado. Al final, me quedó claro que a Ernesto le faltan agallas. Y la política no es así. La palabra se honra.

–Tú y él son buenos amigos. Siempre lo han sido.

–Por supuesto. Yo le tengo mucho cariño a Ernesto. Y lamento que últimamente se muestre tan desesperado, lo siento como que busca una alianza pero en la que él sea el candidato.

Compartimos nuestra preocupación por el hecho que Ernesto haya dado positivo al COVID-19.

Ricardo Bours luce con varios kilos menos. “Me he sometido a un régimen alimenticio muy estricto, debo mantenerme en buena forma por lo que se viene”.

–¿La lucha contra el enemigo a vencer, Alfonso Durazo?— aventuré la pregunta.

Esto nos llevó a otro tema. A la portada que ayer publicó TRIBUNA DEL YAQUI. En un reportaje inusitado y sorprendente, nuestra reportera de casa, ALEJANDRA AVALOS, llena la portada con los nombres de las víctimas de la violencia del crimen organizado. Un poco este método periodístico me llevó a recordar aquel maravilloso dibujo construido con las letras y las palabras del benemérito. Con esas letras, el artista creó el rostro de don Benito.

Durante muchos años, este cuadro era común verlo colgar en las paredes de una sastrería, de una taberna de clase media, de un restaurante o de una oficina pública.

La figura de don Benito Juárez se fue decantando con el paso del tiempo.

Otros temas que ayer compartimos Ricardo y yo: la evocación de don CÉSAR GÁNDARA LABORÍN, su amistad con don FAUSTINO FÉLIX SERNA. Los consejos sabios de don JAVIER ROBINSON BOURS ALMADA. La Presidencia Municipal de Cajeme en 1967. La candidatura que don César no pudo lograr y faltó mi aportación que dejé para mejor ocasión: aquella Semana Santa en el Hotel Playa de Cortés, cuando estando comiendo con JESÚS REYES HEROLES, don César recibió una llamada del secretario de Gobernación, LUIS ECHEVERRÍA ÁLVAREZ.

Esta anécdota me la contó don César, hace años: “Fui al teléfono y la inconfundible voz de Echeverría se escuchó autoritaria: ¡Es Faustino. Llámalo!”. Y don César se comunicó con FFS, otorgándole su apoyo. Como digo, esta parte de la anécdota, no la comenté con Ricardo aunque creo que la sabe.

Ricardo me platicó la magnífica impresión que le causaron los jóvenes emprendedores con los que se reunió recientemente. Yo había visto ya algunas gráficas donde, bajo altos árboles, una cincuentena de muchachos departen alegremente mientras Ricardo, micrófono en mano, ofrece su mensaje.

En una de las mesas, su leal amigo de tantos años, ABEL MURRIETA GUTIÉ- RREZ.

Pues sí, fueron dos horas completas. Hablamos y hablamos. Algunos de estos temas se pueden contar. Otros, por respeto a ciertas circunstancias, no se relatan. Y es que, a veces, la política duele.

Este caso lo abordamos ampliamente cuando tocamos el tema de ALFONSO DURAZO MONTAÑO. No podíamos dejar por fuera al de Bavispe. Su relación con LUIS DONALDO COLOSIO. Con ERNESTO GÁNDARA. Con VICENTE FOX.

Y ahora, Ricardo en las ligas mayores de la política en México. Con DANTE DELGADO. Con otras figuras políticas a las que haré referencia en los días por venir. Hay mucha tela de donde cortar, señor mío.

De veras.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

¡OH, LA LÁ! DESPUÉS DE MESES DE no visitar una oficina pública, ayer me descolgué al Registro Público de la Propiedad en Cajeme, cuyo titular, el licenciado MANUEL PALMA ESPINOZA, tuvo la gentileza de atenderme como Dios manda…

Por supuesto, platicamos de los amigos comunes, de PEPE HIGUERA, del Zurdo de Cananea, ENRIQUE GUERRERO BARRAZA, y naturalmente, de MIGUEL ÁNGEL MURILLO, entrañable en la amistad…

¡Larga vida para ti, Manuelito!…

¡POR LAS TRIPAS DE SATANÁS! En una comunidad llamada Huichipan, en el estado de Hidalgo, el diputado federal GERARDO FERNÁNDEZ NOROÑA, intentaba intimidar con su discurso a la concurrencia cuando de pronto le “llovieron” “tomatazos” y “huevazos”…

Es todo.

Le abrazo.

[email protected]

Redacción

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// aca van los comentarios vite