Las obras de arte más provocativas de la historia

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Las obras de arte más provocativas de la historia

¿Qué sería del arte sin su capacidad para provocar al espectador?

¿Qué sería del arte sin su capacidad de provocar, escandalizar y polemizar? Sería un arte desdentado, profundamente burgués y ramplón. La gran fuerza del arte no sólo radica en la belleza técnica sino en el subterfugio del discurso: en incomodar al espectador. La historia del arte es la historia de la humanidad y todos sabemos que a nosotros los humanos, nos encantan los dramas, las polémicas y el morbo. Pero ¿cuáles son las obras más polémicas?

El juicio final- Miguel Ángel

De Miguel Ángel se ha escrito mucho y es conocimiento popular que su gran obra es la Capilla Sixtina. La obra, un gigantesco tour-de-force representa las almas del mundo en el juicio final, toda vez que el Apocalipsis ha llegado y somos juzgados por Cristo. Nuestro pase al cielo o nuestro descenso al infierno. La obra, hoy altamente aclamada como una de las cimas artísticas de la humanidad no estuvo excenta de polémica: en su tiempo, Miguel Ángle fue acusado de inmoral y obsceno porque la estética de su pintura eran hombres y mujeres desnudos y en muchos casos siendo torturados. En una época dominada por la Iglesia Católica fue un escándalo que llevó a un confrontamiento abierto entre el artista y el Cardenal Carafa.

El origen del mundo- Gustav Courbet

Quizás ahorita la obra más conocida del pintor francés no escandalizaría: mostrar la genitalia femenina con un nivel de detalle asombroso en esta época ya no tiene el poder polemizante que sí tuvo en su época. Hablamos del siglo XIX y la percepción profundamente puritana de una época. Courbet, uno de las grandes provocadores pintó esta obra y causó revuelos, incluso, de personas que quisieron golpearlo. Uno de los grandes misterios de quién es la mujer que modeló para Courbet; existen varias teorías que van desde que era una dama de alta sociedad hasta una amante de Courbet.

32 latas de Sopa Campbell- Andy Warhol

Andy Warhol es uno de esos artistas que lo amas o lo odias. Creador del pop-art, de derrumbar y unir mundos históricamente antónimos como lo es la “alta cultura” y la cultura popular, Warhol es culpable de una estética que nos persigue hasta hoy. Acusado de frívolo o de visionario, “32 latas de Campbell” es quizás su obra más célebre. El mundo moderno apropiándose de la concepción anacrónica del arte generó una polémica que hasta hoy mantenemos.

Blanco sobre blanco- Kazimir Malévich

Blanco sobre blanco, la pintura que generalmente se toma de referencia para hablar del arte moderno y discutir su valía. Es un lienzo blanco que contiene un cuadrado con un matiz más claro de blanco y ligeramente ladeado. Es la obra más representativa del autor y de su movimiento, el suprematismo, que abogaba por la abstracción, la ruptura con el arte realista y la necesidad de “pureza”. El manifiesto del movimiento, escrito por Vladimir Maiakovski (1915) insiste en la búsqueda de llegar a lo esencial a través de las figuras geométricas.

Urinario- Marcel Duchamp

La ganadora de la obra más icónica y trascendental del siglo XX, es el Urinario de Marcel Duchamp. El francés, férreo provocador, quería dinamitar toda la estructura de lo que el consideraba “arte burgués”. Lleno de polémicas y peleas, exiliado voluntario, Duchamp construyó todo un discurso subvertiendo todos los cánones estéticos. El urinario, según cuenta la historia, surgió cuando borracho, compró en la tienda Motts la pieza de baño, la puso de cabeza y la firmó con un escueto R. Mott, 1917.. Su valía no residen tanto en la cuestión técnica, sino en el acto en sí. Otra de las polémicas es que no aún no se sabe si realmente la autoría es de Duchamp. Varios historiadores del arte señalan que la obra fue un regalo de la artista multidisciplinar Elsa von Freytag.

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