Sonora un refugio de los migrantes

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Sonora un refugio de los migrantes

Una bomba con riesgo de estallido social que incrementa los índices de violencia e inseguridad esta en territorio fronterizo sonorenses, […]

Migrantes AMLO

Imagen Ilustrativa. Foto: Tomada de redes.

Una bomba con riesgo de estallido social que incrementa los índices de violencia e inseguridad esta en territorio fronterizo sonorenses, sin programas gubernamentales que la contengan.

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Con el incremento del flujo de migrantes de todas partes del mundo, sobre todo centroamericanos, además de las estrictas restricciones fronterizas de Estados Unidos ante la tercera ola de contagios por COVID-19, han provocado que los 3 mil 185 kilómetros de la frontera norte mexicana se conviertan en un depósito de migrantes varados y deportados para el país vecino, teniendo a Sonora como uno de los estados más afectados al contar con más de diez por ciento de los municipios fronterizos.

Según la Síntesis de Estadísticas Migratorias de la Unidad de Política Migratoria, Sonora fue en 2020 el tercer estado de la frontera norte con más extranjeros presentados ante las autoridades migratorias con 4 mil 343 y sólo 3 mil 1 fueron regresados a su país de origen, equivalente al 60 por ciento de los detenidos.

Tan sólo entre 2019 y 2020, el estado acumuló 8 mil 690 migrantes de otras naciones que no lograron cruzar a Estados Unidos en sus ciudades fronterizas y solamente 6 mil 680 fueron deportados a su país, lo que significaría que, en dos años, Sonora sumó mil 610 extranjeros varados en su territorio.

Por si te lo perdiste: Gobierno de EU reporta migrantes contagiados; los ubican en de Sonora

Para los migrantes que buscan asilo en Estados Unidos, ante el crecimiento de las listas y el tiempo de espera en las fronteras de Ciudad Juárez y Tijuana, Nogales se fue convirtiendo en un puerto atractivo por considerar que, en la ciudad sonorense, las listas de espera para cruzar e iniciar el proceso de asilo no son tan abultadas como en las otras localidades. 

Así, desde finales del 2019, se ha observado la llegada de grupos pequeños, pero crecientes de migrantes de diferentes nacionalidades. El paisaje urbano de la ciudad se ha transformado con una migración “inédita” de personas con diferentes acentos y nacionalidades.

En Nogales se puede ver de todo tipo de migrantes y de variadas clases sociales. La gran mayoría son de origen hondureño, guatemalteco y salvadoreño, quienes se refugian en albergues, pero también están los europeos hospedados en hoteles mientras resuelven su situación con el gobierno estadounidense.

Migrantes en albergue de Sonora dan positivo. Covid-19

El estudio Encuesta sobre la Condición de Extranjeros bajo los Protocolos de Protección a Migrantes en Nogales 2020 arrojó que, de  los migrantes varados en Nogales, la mayoría de los son mujeres (60 por ciento), 49 por ciento son menores de edad, 46 por ciento huye de extorsiones en su país y  dos terceras partes provienen de Guatemala, Honduras y El Salvador.

En los últimos meses se ha mantenido elevada la cifra de migrantes que a diario reciben atenciones en las instalaciones de la fundación niciativa Kino para la Frontera, ya que en la actualidad llegan al lugar entre 600 a 700 personas, en su gran mayoría familias mexicanas y centroamericanas, reporta Johanna Williams, coordinadora en Nogales.

La activista explica que la mayoría de los migrantes permanecen en el limbo, ya que muchos solicitantes de asilo quedan varados en Nogales, algunos buscan trabajos temporales mientras esperan a que las autoridades migratorias estadounidenses reinicien el programa de recepción de solicitud de asilo.

La violencia también los obstaculiza

De igual forma, varios migrantes que intentan cruzar por el Gran desierto de Altar son extorsionados por el crimen organizado, quienes les piden pagar entre 1800 y 2000 pesos mexicanos y algunas veces los obligan a transportar drogas en su equipaje, por lo que deben buscar una forma de conseguir ingresos para pagar seguir su viaje.

En el mejor de los casos, los migrantes son contratados por campesinos para trabajar en la recolección de uvas, nueces, papas, pepinos o espárragos, según la temporada. Normalmente la paga es de 200 pesos por día con una jornada laboral de diez horas diarias de lunes a sábado. Sin embargo, también hay quienes son tentados por el crimen organizado para colaborar con ellos.

Albergues, un foco de contagios de COVID-19

En la primera quincena de agosto, el Albergue San Juan Bosco, de Nogales, reportó un brote de COVID-19 con al menos 33 migrantes contagiados del coronavirus, lo que desató una crisis dentro del lugar que ya registraba un sobrecupo.

Francisco Loureiro Esquer, representante legal del albergue, denunció que los migrantes viven amontonados, lo que aceleró los contagios. Detalló que, a pesar de que el albergue tiene cupo para 200 personas, llegaron a registrar una sobrepoblación de hasta 380 inquilinos.

Por el sobrecupo, algunos migrantes deben dormir en otras áreas del albergue como la cocina o la capilla. Sin embargo, los encargados del albergue se han comprometido a no dejar desamparada a ninguna persona que necesite de su ayuda, pues afirman que así lo hubiera deseado Francisco Loureiro, fundador del lugar que en 39 años ha recibido a más de un millón de desplazados y quien murió por COVID-19 el invierno pasado.

Loureiro Esquer reclama que han deportado migrantes contagiados de coronavirus desde Texas, pero el albergue se ha mantenido en pie gracias a los donativos de personas de Nogales, además de otros enviados desde Arizona y de los voluntarios que apoyan en el lugar a pesar del brote.

Sin embargo, Gilda Esquer de Loureiro, otra de las fundadoras del lugar, no es tan optimista como su hermano y admite que existe una severa crisis humanitaria dentro del albergue y pide ayuda a las autoridades gubernamentales y fundaciones para que no colapse.

Por su parte, Gloria Ciria Valdez Gardea, profesora e investigadora de El Colegio de Sonora, considera que la crisis se intensifica porque no se cuenta con un diagnóstico sobre las vicisitudes, características y consecuencias la migración y advierte que es imposible generar políticas públicas para atender la problemática, existen migrantes solicitando refugio en la entidad y se desconoce dónde están, cuántos son y cuál es su identidad, debido al hermetismo del Instituto Nacional de Migración (INM) y los trámites burocráticos al respecto.

“Necesitamos organizar y estructurar los movimientos migratorios que se dan en nuestro país y también en el estado. En el discurso y en la narrativa de las autoridades se ve. Se confunde, se mezcla y se habla como si fuera lo mismo un migrante trabajador agrícola, un migrante en tránsito, un migrante que retorna, el que solicita refugio, el que fue repatriado, el que está en espera de asilo en la frontera; se habla indistintamente y no son lo mismo”, asegura la doctora del Colegio de Sonora.

Julio alcanza cifras récord

El número de migrantes detenidos a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México cruzó un nuevo umbral durante julio, superando los 200 mil por primera vez en 21 años, según los datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza estadounidense (CBP, por sus siglas en inglés). 

Entre los 212 mil 672 migrantes detenidos por la patrulla fronteriza de Estados Unidos durante julio se encontraban 18 mil 962 adolescentes y niños no acompañados, dato que representa un récord histórico. Más de 15 mil menores que llegaron sin sus padres están bajo custodia de la Unión Americana y se presume que los otros 4 mil restantes habrían sido regresados a México o a sus países de origen.

Aunque los funcionarios del gobierno de Biden predijeron a principios de 2021 que el volumen de personas que cruzan la frontera ilegalmente disminuiría con el calor del verano, como ocurrió en otros años, las caravanas centroamericanas están cruzando nuevamente en grandes grupos de 300 o más, y las ciudades fronterizas de México y Estados Unidos están repletas de migrantes detenidos.

“La situación en la frontera es uno de los desafíos más difíciles que enfrentamos”, dijo el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Alejandro Mayorkas y señaló que en el Valle del Río Grande, en el sur de Texas, es el lugar donde la tensión ha sido más aguda.

“Es complicado, cambiante e involucra a personas vulnerables en un momento de una pandemia mundial”, comentó el funcionario que en junio visitó México para tratar el tema con el presidente Andrés Manuel López Obrador y el canciller Marcelo Ebrard.

Estados Unidos registra récord en detención de migrantes

El total de arrestos de julio marcó un aumento del 13 por ciento en comparación con junio, y fue el segundo número más alto del que se tenga registro a lo largo de la frontera. Los funcionarios estadounidenses proyectan un año récord en sus límites con México, donde las autoridades han detenido a más de 1.3 millones de migrantes desde octubre.

La administración de Biden continúa confiando en un código de salud pública conocido como “Título 42” para evitar el cruce ilegal a su territorio y expulsar rápidamente a la mayoría de los migrantes adultos a México, pero muchos intentan cruzar una y otra vez hasta que logran evadir la captura.

Las cifras de la Patrulla Fronteriza demuestran que el 27 por ciento de los detenidos intentando cruzar la frontera eran reincidentes en los últimos meses. Los funcionarios también han informado de más de mil incidentes diarios de “escapadas”.

Al menos en Río Grande, Texas, el flujo de migrantes llegaría a exceder los 20 mil 000 a la semana, por lo que la administración Biden ha introducido nuevas medidas de ejecución en un intento de disuadir a los cruces ilegales y ha reiniciado los vuelos de deportación para los reincidentes, mientras transporta a otros a las zonas fronterizas más al oeste, donde las autoridades mexicanas aceptarán el regreso.

Reactivan programa de Trump

La Corte Suprema estadounidense rechazó la apelación presentada por el gobierno de Joe Biden contra la decisión de un juez de Texas que obliga a reanudar el Protocolo de Protección de Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés), conocido como “Quédate en México”.

Con este programa implementado por el gobierno de Donald Trump en 2019, las personas que llegaban a la frontera entre México y Estados Unidos  a solicitar asilo se vieron obligadas a esperar en suelo mexicano mientras recibían respuesta a la solicitud hecha a las autoridades estadounidenses.

Los detractores de Donald Trump, argumentaban que el objetivo de la medida era desalentar a los solicitantes de asilo y señalaron que la política le negaba a la gente su derecho legal a buscar protección en Estados Unidos, obligándolos a esperar en peligrosas ciudades en el lado mexicano de la frontera.

Más de 70 mil migrantes —en su mayoría centroamericanos— fueron devueltos a México por el gobierno de Trump en 2019 para que esperaran sus procesos de asilo en territorio mexicano, una política que decenas de colectivos denunciaron duramente porque dejaba a los migrantes a merced del crimen organizado y en condiciones de vulnerabilidad iguales o mayores a las que había en los países de los que huían.

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Muchas personas que estuvieron bajo este programa sufrieron daños graves incluyendo secuestros, asaltos, violencia sexual y separación familiar, de acuerdo con el National Immigrant Justice Center. No obstante, el presidente de México señaló que la postura de su gobierno ante la política migratoria de Estados Unidos es de respeto a sus acciones soberanas.

Datos

  • Sonora es el tercer estado con más migrantes extranjeros presentados a las autoridades
  • 60 por ciento de los migrantes extranjeros varados en territorio sonorense regresaron a su país
  • 33 casos de COVID-19 registró a principios de agosto un albergue de Nogales

Con información de: Miguel Escobar

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