La militarización que la 4T propaga en México

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La militarización que la 4T propaga en México

Miguel Escobar Desde hace años, la militarización en México es una realidad que preocupa a organizaciones ciudadanas, aunque la situación […]

Imagen tomada del video.

Imagen tomada del video. Especial.

Miguel Escobar

Desde hace años, la militarización en México es una realidad que preocupa a organizaciones ciudadanas, aunque la situación se ha exacerbado desde la toma de poder del presidente Andrés Manuel López Obrador, pues en lo que va de su gobierno se han desplegado más elementos de las Fuerzas Armadas (FFAA) que en los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, según el informe de Amnistía Internacional 2020/2021; asimismo, el actual mandatario los ha facultado con asignación de funciones que deberían estar en manos de instituciones civiles.

Para tener una mejor aproximación de este fenómeno, en México, cuatro de cada 10 mexicanos están muy de acuerdo o algo de acuerdo con tener un gobierno encabezado por militares. Es decir, el 40 por ciento de la población aprobaría la violación de la Constitución y de la democracia mexicana, según datos de la Encuesta Nacional de Cultura Cívica del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Pese a ello, en la misma encuesta el 62 por ciento de los entrevistados declaró estar muy de acuerdo con un gobierno en donde todos participen en la toma de decisiones. 

Expertos en el tema aseguran que esto se debe en parte a que la sociedad mexicana no ha tenido un gobierno militar en décadas; aunque esto también demuestra el descontento que existe en la ciudadanía por malas administraciones que han estado en el poder. Daira Arana Aguilar, maestra en Asuntos Internacionales y miembro del colectivo #SeguridadSinGuerra, mencionó en entrevista para Valor que hay muchas explicaciones para esta situación, pero la cultura machista y patriarcal del mexicano terminan por atribuirle valores “positivos” y su confianza al Ejército. 

“La sociedad mexicana es una sociedad bastante patriarcal que privilegia atributos de la masculinidad hegemónica como la fuerza, la venganza, cuestiones que tienen que ver con la violencia que se ve representada en los Ejércitos, no solo el mexicano. Así también el heroísmo, el patriotismo que son muy propias de una sociedad bastante paternalista”.

Daira Arana Aguilar. Colectivo #SeguridadSinGuerra

Pero no solamente es un sector bastante amplio de la sociedad mexicana el que aprueba e, inconscientemente, pone en peligro latente a la democracia. También se suman las decisiones que Andrés Manuel López Obrador ha tomado durante su mandato con la creación de la Guardia Nacional(GN) con lineamientos castrenses, la asignación al Ejército para construir el nuevo Aeropuerto en la Base Militar de Santa Lucía tras la cancelación del proyecto en Texcoco; la operación y administración del Tren Maya y recientemente vigilar las dosis contra el coronavirus de la población civil.

“El Ejecutivo federal  muestra la poca capacidad de profesionalismo dentro de sus ámbitos, delegando sus propias capacidades a los soldados bajo la creencia de que el militar orden que recibe, orden que cumple con los medios que tenga”.

Daira Arana Aguilar. Colectivo #SeguridadSinGuerra

Distintos congresistas en Estados Unidos han solicitado al Presidente demócrata Joe Biden revisar la ayuda de seguridad con México. En una misiva enviada al representante de la Casa Blanca aseguraron que la nación ha recurrido sin éxito a la militarización al no poder debilitar a los cárteles de droga que operan en el país, pero al sí existir un exceso de abusos por parte de las Fuerzas Armadas que ignoran los derechos humanos.

Sin embargo, el mismo gobierno estadounidense pactó con el mexicano para incrementar el número de tropas en las fronteras y detener el flujo migratorio, pues en los próximos meses la nación pasará de 8 mil 715 elementos desplegados en ambas zonas fronterizas a tener 10 mil tan solo en la frontera sur

La promesa que la 4T olvidó

La militarización en México es un proceso que lleva un siglo desarrollándose, incluso durante la Revolución. Jorge Javier Romero, doctor e investigador de política en la UAM Xochimilco, asegura que el Ejército jugó un papel importante durante los años en el que el PRI controló la política mexicana e incluso durante la ‘guerra sucia’ se encargaron de acabar con las guerrillas y opositores políticos que atentaban contra las ideologías que permeaban en la Guerra Fría durante la década de los 70.    

“A partir de la década de 1970, cuando Richard Nixon decretó ‘guerra las drogas’, la exigencia del gobierno de los Estados Unidos puso en marcha la Operación Cóndor, la cual sirvió de justificación para el despliegue territorial del Ejército con el pretexto de la erradicación de plantíos y el decomiso de alijos de drogas ilícitas, al tiempo que era usado para detectar y desarticular a los movimientos guerrilleros. Desde entonces, los militares han estado involucrados en el combate al narcotráfico sin que haya disminuido la producción y el tráfico de sustancias ilegales”. 

Jorge Javier Romero. Doctor e investigador de política. UAM Xochimilco.

No obstante, la militarización que se vive hoy en México tuvo participación directa en el sexenio de Felipe Calderón con la llamada “guerra contra el narcotráfico” y continuó en la administración de Enrique Peña Nieto; algo que el actual presidente mexicano prometió terminar al tener como una de sus principales promesas de campaña regresar a las tropas del Ejército a sus cuarteles. Sin embargo, sucedió todo lo contrario.

Durante la grave crisis sanitaria causada por el Covid-19, el Mandatario facultó atribuciones extraordinarias de seguridad pública al Ejército y a la Marina para que sirvan como respaldo de la Guardia Nacional.Tras el acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), algunas organizaciones civiles como Causa en Común y #SeguridadSinGuerra, advirtieron sobre el riesgo que se corre al militarizar con estas decisiones al País en el que las Fuerzas Armadas accionarán en la seguridad pública hasta 2024, año en el que concluye el gobierno de AMLO.

“La militarización es el proceso en el cual diversos ámbitos de las funciones primordiales del Estado adquieren lógicas militares, es decir, los problemas se observan y atienden desde una perspectiva de amenaza y enemigos y se recurre a dinámicas bélicas para solucionarlos. Es la forma de actuar y de hacer las cosas.”

Daira Arana Aguilar. Colectivo #SeguridadSinGuerra

Para Catalina Pérez Correa, profesora e investigadora del CIDE, el proceso de militarización va más allá de la participación de militares en tareas de seguridad. Y es que a diferencia de sexenios anteriores, las Fuerzas Armadas no solamente se enfocan en esta materia, sino que también sus funciones se extienden a las atribuciones que tiene la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) o a la Marina para asumir proyectos que son prioridad para la Cuarta Transformación.  

“Hoy existen dos fenómenos adicionales de la militarización de las policías civiles, estatales y municipales que han adoptado modelos castrenses y que son hoy dirigidas por marinos y militares. Por otro lado, la presencia militar en funciones de gobierno como es la salud, la construcción de infraestructura, la educación, la administración de puertos y aduanas,programas sociales, entre otros.”

Catalina Pérez Correa. Profesora e investigadora del CIDE.

Por ejemplo, tras la cancelación del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NAIM), el mandatario mexicano asignó a las Fuerzas Armadas la tarea de construir el nuevo Aeropuerto de Santa Lucía, con lo que también se anunció la creación de la sociedad estatal “Empresa de Participación Estatal Mayoritaria denominada Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, S.A. de C.V.”, la cual es administrada por militares de la Sedena. Asimismo, este 2021, Rogelio Jiménez Pons, director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), anunció que el Tren Maya, una de las obras faraónicas de AMLO, será patrimonio del Ejército. 

Esto también ha traído cada vez más dificultades para la inversión privada. Francisco Solares Alemán, presidente nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC),mencionó en una entrevista que la asignación de obras al Ejército ha afectado a más de 2 mil pequeñas y medianas constructoras. 

“El gobierno está llevando a cabo grandes obras como el aeropuerto de Santa Lucía, la nueva refinería, el Tren Maya, pero en los estados se ven pocas obras de gran magnitud, carreteras, ampliaciones de los puertos, desarrollo dentro de las ciudades, nuevas rutas, están totalmente detenidas y eso ha impactado”.

Francisco Solares Alemán. Presidente nacional de la CMIC.

No abrazos… sí balazos

Cuando en 2018, Andrés Manuel López Obrador, entonces candidato a la presidencia por tercera ocasión, prometió a los mexicanos terminar con la violencia en el País a partir de una nueva estrategia de seguridad y con una política de “abrazos, no balazos”, nadie imaginó que su plan consistía en crear una Guardia Nacional de carácter civil, algo que desató la preocupación de diversas organizaciones y expertos que advirtieron la delicadeza del asunto, pues poco después de ser publicada la reforma de ley para la creación de la GN, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió cuatro acciones de inconstitucionalidad. Sin embargo, esto no impidió que en junio de 2019 la nueva policía iniciara operaciones, a pesar de estar conformada en su mayoría por efectivos de la policía militar y naval.   

El doctor Alejandro Madrazo, director del CIDE, durante una entrevista aseguró que el Jefe del Ejecutivo hizo caso omiso al Congreso de la Unión y violó la constitución al construir una Guardia Nacional constituida en su mayoría por militares. 

“La Guardia Nacional que se inaugura el domingo no es la que está en la constitución. El Presidente está ignorando el mandato constitucional de construir un aparato civil para dar seguridad pública y lo está haciendo abiertamente militar, al inaugurarlo en Campo Marte, con mando militar en servicio activo y equipamiento militar. Se trata pues de un aparato más del Ejército.”

Alejandro Madrazo. Director del CIDE.

La Guardia Nacional está conformada actualmente por más de 96 mil elementos que se encuentran desplegados en distintos estados del País para llevar a cabo distintas funciones. No obstante, las entidades federativas en donde existe un mayor número de tropas de esta institución no son precisamente las que tienen un índice de más homicidios. De acuerdo con datos de la organización Causa en Común, tan solo cinco estados concentran el 42 por ciento de los efectivos y son: Veracruz, Estado de México, Ciudad de México, Michoacán y Guanajuato, con un total de 41 mil 924 uniformados.Mientras que los estados con una mayor tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes en 2020 fueron Chihuahua, Baja California, Zacatecas, Colima y Guanajuato.

La especialista Catalina Pérez asegura que la militarización en México trae consigo más violencia y con la Guardia Nacional no se está a salvo. Tan solo en sus casi dos años de operación ha acumulado más de 400 señalamientos por presuntas violaciones a los derechos humanos, convirtiéndose en una las instituciones con más quejas por torturas, desaparición forzada, detenciones arbitrarias e intimidaciones, de acuerdo con datos de la CNDH

“Según el acuerdo, el Ejército y Marina pueden llevar a cabo detenciones, incautar, preservar el lugar de hechos delictivos en todo el país e inspeccionar la entrada y salida de personas del país. No se incluye una regulación clara para ello y se deja la fiscalización de las actuaciones a los órganos internos de estas instituciones.Tampoco se establecen objetivos claros para el despliegue y abiertamente se omite imponer la subordinación de las Fuerzas Armadas a la autoridad civil para realizar tareas de seguridad pública. Lo que la Constitución y el derecho internacional exigen“.

Catalina Pérez. Especialista.

Por otro lado, para la maestra Daira Arana Aguilar “Estas estrategias militares traen más muertes, los homicidios son el problema más importante a resolver en materia de seguridad. Por otro lado ,son estas estrategias militares por las que se llegan a cometer violaciones de los derechos humanos como son ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada, tortura, violencia sexual y violencia armada hacia las mujeres.La continuidad de una estrategia militarizada trae víctimas y muestra una sociedad quebrada del tejido social.”, aseveró la especialista. 

A la fecha, en el territorio mexicano hay más de 70 cuarteles de la Guardia Nacional operando y el plan del Presidente es construir 80 más para combatir la inseguridad. Algo que no ha tenido resultados, pues en su mandato, y con Alfonso Durazo al frente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, en el país han sido asesinadas más de 70 mil personas, según cifras oficiales del secretariado con corte a diciembre de 2020. 

Con información de: Miguel Escobar.

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