El tenso panorama electoral en Estados Unidos

Luego de que la propuesta de Donald Trump de postergar las elecciones presidenciales, el ambiente político en el gigante del norte se sigue enrareciendo.

Trump en problemas

Luego de que la propuesta de Donald Trump de postergar las elecciones presidenciales, el ambiente político en el gigante del norte se sigue enrareciendo.

El clima político en Estados Unidos sigue escalando de intensidad a tres meses de las elecciones presidenciales. El mandatario Donald Trump ha iniciado una campaña para sembrar la duda sobre la viabilidad de las elecciones debido a la pandemia del Covid-19 que sigue azotando buena parte del territorio norteamericano.

En sus actos de campaña y los mítines que ha hecho a lo largo del país norteamericano, Trump ha inciado sus discursos hablando de que las elecciones deberían ser pospuestas porque la gente no saldrá a las urnas y los votos por correo se pueden prestar a manipulaciones.

No es nueva su retórica de sospechosismo, conspiraciones y suspicacias que socavan a las instituciones democráticas estadounidenses, pero su mensaje puede calar en el núcleo duro de sus seguidores y atizar una fractura social ya palpable en la población.

Para el analista político Rubén Olmos Rodríguez, fundador de la Consultoría internacional Global Nexus, esta artefacto discursivo de sembrar dudas y ponerle obstáculos a los resultados hipotéticos de las elecciones, son una respuesta emanada de la desesperación de saberse abajo en las encuestas.

“La gran mayoría de las encuestas ponen al candidato demócrata Joe Biden adelante de Donald Trump entre 10 y 12 por ciento, sobre todo en los estados bisagra, que son los que se ocupan ganar para tener los votos necesarios para ganar las elecciones. Su petición de postergar las elecciones, además de no estar facultado para ello, es un acto de desesperación. Y ha optado por empezar a promover que va a ser una elección trunca y que pondría en duda la elección; sin emabrgo, las instituciones en Estados Unidos son sólidas y es muy complejo que logre minar su imagen, fuera de su núcleo duro de votantes ”.

Rubén Olmos Rodríguez, fundador de la Consultoría internacional Global Nexus,

Cabe recordar que, contrario a la mayoría del mundo occidental, el sistema electoral en Estados Unidos no está regido por la cantidad de votos, sino por el colegio electoral donde cada uno de los estados tiene un peso diferente basado en su densidad poblacional. En las elecciones de 2016, Hillary Clinton obtuvo una mayor cantidad de votos pero perdió las elecciones al no poder ganar los estados bisagra como son Florida, Pennsylvania o Michigan, estos pertenecientes al llamado ‘Rust Belt’ que fue donde Trump tuvo un mayor efecto en su mensaje.

Cuatro años después de su sorprendente triunfo electoral, empujado por una imagen de político externo -outsider-, la situación de Estados Unidos le es muy desfavorable al presidente Donald Trump: Un manejo errático de la pandemia Covid-19, un enfrentamiento con diversos gobernadores y un clima social hostil por la violencia policiaca contra las minorías étnicas, encabezadas por el #BlacLivesMatter, han llevado al mandato republicano a una crisis de credibilidad y de desencanto nodal de cara a las elecciones de 2020.

“Las manifestaciones que se dieron en todo Estados Unidos, incluido en Washington, es otro factor que ha impactado de manera negativa en el presidente Donald Trump, quién subestimó el movimiento. Los hechos ocurridos en Portland y Seattle donde fuerzas del orden han arrestado extraoficialmente a manifestantes han lastimado la gestión de Trump que, sumado a su manejo de la pandemia y la caída económica que ésta ha provocado, lo pone en una situación de desventaja”.

Rubén Olmos Rodríguez, fundador de la Consultoría internacional Global Nexus,

La contraparte democrática

Si bien el candidato democrático Joe Biden no era la opción más aplaudida por los norteamericanos, al tener un historial polémico, ha sabido aprovechar y sumar a su capital político a colectivos que han ido ganando fuerza.

Buena parte del éxito de su candidatura, explica Olmos Rodríguez, se debe a su triunfo en las internas democráticas en Carolina del Sur, estado de mayoría afroamericana y que sirvió para ir construyendo acuerdos.

Sus competidores en el partido demócrata, Bernie Sanders y Kamala Harris ya se sumaron al apoyo para Biden, y en próximos días anunciara a quien será su vicepresidenta: la propia Kamala Harris o Susan Rice, ex colaboradora en la administración del expresidente Barack Obama.

Así se presenta el panorama electoral en el otrora gigante del mundo. En medio de una profunda crisis social, azuzada por disputas raciales, una curva epidemiológica que no ha parado de crecer y una economía en recesión.

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