Datos curiosos sobre el Mundial México 86 que quizá desconocías

Deportes

Datos curiosos sobre el Mundial México 86 que quizá desconocías

El 31 de mayo de 1986 dio inicio el Mundial México 86, el segundo que se realizaba en Tierra Azteca y que dejó grandes curiosidades

Mundial México 86

Curiosidades sobre el Mundial México 86 Instagram @o_dibre

El 31 de mayo de 1986 se marcaba el inicio del Mundial México 86, el cual sería el segundo que México albergaba, pues en 1970 el país azteca recibía al primero en su historia. Sin embargo, a 35 años del comienzo de este evento deportivo que dejó a Argentina como el campeón del balompié, también surgieron algunas curiosidades que quizá no se conocían. 

Diego Armando Maradona, astro del fútbol argentino, vivió en este mundial dos de los episodios más importantes de su carrera. El primero fue el gol que, en apariencia, marcaría con la mano, el cual le ganó el mote de ‘La Mano de Dios’, para después anotar uno de los goles más impresionantes que se hayan visto, en el cual logró deshacerse de siete oponentes, incluyendo el arquero, para anotar el tanto que se tradujo en toda una ovación. 

Argentina se impuso en la final ante Alemania, un encuentro que debía ser jugado en Colombia pero que, debido a la presión de los patrocinadores ante la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) terminó por realizarse en nuestro país. 

Incluso, fue el equipo vencedor, es decir, Argentina, que tuvo que recurrir al mercado ilegal de artículos deportivos de Tepito, zona del centro de la capital mexicana caracterizada por la venta de artículos de imitación, para adquirir las playeras con las que jugarían ante Inglaterra en un encuentro que sería parte de los cuartos de final pues, de acuerdo con Óscar Ruggeri, habían intercambiado playeras con la selección de Uruguay, por lo cual se habían quedado sin uniforme para el encuentro siguiente. 

Incluso, fue en ese mismo partido, con una playera no oficial y adquirida en Tepito, que Maradona marcó el gol que lo consagró en el Estadio Azteca, es decir, el de ‘La mano de Dios’. 

Otra de las curiosidades que dejó este encuentro fue el del lanzamiento al estrellato de Mar Castro, una joven española que había llegado a México para estudiar en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), sin embargo, su suerte cambiaría debido a que, por su singular belleza, la marca de cerveza Carta Blanca la reclutó para ser la protagonista de un comercial que le dejo el apodo de ‘La Chiquitibum’

“Hacer ese comercial cambió mi vida”, declaró en repetidas ocasiones Castro quien, a 35 años de haberse convertido en un sex symbol, hoy posee una casa productora en Los Ángeles, donde actualmente reside. 

Otro de los datos curiosos e irrepetibles que dejó el mundial de México 86 fue la expulsión del uruguayo José Bastida, quien fue obligado a dejar la cancha de juego a 56 segundos de haber iniciado el encuentro, lo que lo convierte en el jugador que más rápido se ganó una tarjeta roja en una Copa del Mundo. 

Caso contrario es el del argentino, Marcelo Trobbiani quien fue llamado al terreno de juego en el minuto 88, dejándole muy poco tiempo para ser participe del partido y con ello, convertirlo en el que menos tiempo ha jugado sin haber recibido alguna penalización. 

En cuanto al recinto más importante de la Ciudad de México y actual casa del Club América y el recién campeón del futbol, Cruz Azul, el Estadio Azteca se ha convertido en el mayor escenario en haber albergado partidos referentes a la Copa del Mundo, así como dos finales. La primera de ellas fue en el partido entre Brasil e Italia en 1970 y la segunda entre Argentina y Alemania en 1986. 

Pese a los años transcurridos, todavía se pueden adquirir entradas para el Mundial de México 86 y todo gracias al Internet y los coleccionistas, como es el caso de César Rangel, un bibliotecario que, pese a no ser aficionado de fútbol, cuenta con una memorabilia bastante amplia que incluye entradas y acreditaciones, las cuales oferta en plataformas como Mercado Libre y que pueden ser adquiridos por 400 pesos o hasta dos mil dólares

“Lo que más me costó conseguir fue la credencial de servicios personales, esa era de mi jefe y nunca me la quiso vender, me la heredó hasta que se murió; él era sacerdote, tenía acceso a todos los partidos y a él lo llevaban por sus jugadores o técnicos requerían el servicio religioso”, aseveró. 

Con información de: Solo Futbol, Milenio, AS 

Lee también

Comentarios

Commentarios